
Gorila, olvidé poner el timbre y no escuché cuando llegó – aste (esto de que me traten de usted me tilda ¿vio-ste?)
La historieta de los “ñoquis virtuales” está buena, fue divertido un rato y después me hinché y eliminé todo lo que podía ser interesante para un boludo. Menos mal que no querían matarme porque me hubiese dolido un poquito más. Je… ¡¡¡lo hago, eh, lo hago!!!
Ya lo voy a escribir con todos los detalles, pero antes me voy a asesorar bien, cosa de no darle de comer a nadie… averigüé lo que hacen y como lo hacen y me dio asquito. Se puede llegar a entender, seguido de la nausea, claro, así y todo cuesta creerlo. Ni siquiera se puede rotular como ciencia ficción. Es el vómito elevado a la enésima potencia y todo lo hacen por plata. Y buéh, cada loco…
La contractura me atraviesa los sesos, tengo tantos motivos para estar enojada que no puedo ayudarme… me doy la razón y me enojo más todavía.
Cuando pierdo el control así, de esta manera, viene a mi memoria una oportunidad en que dejé de fumar… estaba todo bien, ya había pasado el 5 to. día, los 5 más difíciles, y el hábito parecía cortado, salí a la vereda a mirar humanos, porque lo que sobra cuando dejás de fumar es justamente tiempo y recostada como un compadrito en el marco de la puerta, empecé a disfrutar la tarde…
Como a la media hora pasa una parejita por la vereda de enfrente y ella me mira, entonces, sin siquiera prevenirlo, salió de mi una voz gritándole: ¡¡qué mirás la pu.. que te re.. y la rec… hdp
A partir de ese día, lo juro por Dios, prefiero las contracturas.
Chau, monada, ya te daré las cordenadas donde ubicarme.

